Washington D.C., 01 de abril de 2026.- Donald Trump firmó una orden ejecutiva para restringir el voto por correo a nivel federal. La medida exige al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, elaborar una lista de ciudadanos con derecho a voto en cada Estado con ayuda de la Seguridad Social. Asimismo, instruye al Servicio Postal para que solo envíe papeletas a los votantes incluidos en dicha lista aprobada por la administración federal.
Según la norma, los Estados deben recibir las listas de votantes al menos 60 días antes de las elecciones federales. El gobierno federal ha amenazado con retirar los fondos a aquellas entidades que no cumplan con este requisito. Por su parte, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, dará prioridad a las investigaciones y al enjuiciamiento de ciudadanos que voten por correo de forma irregular. Trump declaró: “Las elecciones nunca pueden ser imparciales con el voto/papeletas por correo y todo el mundo, en particular los demócratas, lo saben”.
En otro frente, un juez federal, Richard Leon, ordenó la paralización de las obras de construcción del salón de baile de la Casa Blanca en el ala este. El proyecto, valorado en 400 millones de dólares y financiado por donantes privados y amigos de Trump, fue detenido porque, según el juez, la construcción debe recibir la aprobación del Congreso. La demanda para frenar la obra fue presentada por la organización National Trust for Historic Preservation.
Al justificar su decisión, el juez Richard Leon afirmó: “Ninguna ley se acerca siquiera a otorgarle al presidente la autoridad que afirma tener”. Y añadió: “El Presidente de los Estados Unidos es el custodio de la Casa Blanca para las futuras generaciones de Primeras Familias. ¡Sin embargo, no es el propietario!”. Leon fue contundente: “A menos y hasta que el Congreso dé su aprobación a este proyecto mediante una autorización legislativa, ¡la construcción debe detenerse!”. Trump respondió defendiendo la seguridad del complejo: “Aquí dice muy claramente: ‘La seguridad debe protegerse en los terrenos de la Casa Blanca’. Pues bien, eso es lo que estamos haciendo, porque todo es de cristal antibalas, incluido el salón de baile… tenemos un techo a prueba de drones, tenemos defensa biológica por todas partes. Así que se me permite seguir construyendo”.
Simultáneamente, tres exagentes del FBI, Michelle Ball, Jamie Garman y Blaire Toleman, demandaron al director del FBI, Kash Patel, y a la fiscal general, Pam Bondi. Los demandantes alegan que fueron despedidos por una campaña de represalias ilegal. Los exagentes, quienes fueron separados de sus cargos en octubre y noviembre de 2025, habían participado en la investigación que culminó con la acusación formal contra Trump en 2023 por parte del fiscal especial Jack Smith.
Adicionalmente, Donald Trump instaló una estatua de Cristóbal Colón en el lado norte del edificio Eisenhower de la Casa Blanca. La figura, protegida por una valla, fue colocada en la madrugada de un domingo. Se trata de una reconstrucción de una efigie presentada por Ronald Reagan en 1984 en Baltimore, que fue arrojada al agua en 2020 durante las protestas de Black Lives Matter. La reconstrucción recibió financiación del Fondo Nacional para las Humanidades durante el primer mandato de Trump. El portavoz Davis Ingle comentó: “En esta Casa Blanca, Cristóbal Colón es un héroe”.
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