Por Redacción
Lima, 02 de agosto de 2026.- Keiko Fujimori llegó al poder el pasado martes 28 de julio, convirtiéndose en la primera mujer elegida presidenta del Perú. Su triunfo cierra el largo ciclo político abierto con la caída del régimen de Alberto Fujimori en el año 2000.
Con la llegada de Fujimori, se suma un nuevo nombre a la inestabilidad reciente del país; desde 2016 ha habido una sucesión de ocho presidentes, por lo que con ella serán nueve. La nueva gobernante recibe un país fracturado geográfica e ideológicamente, con instituciones debilitadas y un ‘Estado a la deriva’.
Los desafíos que enfrenta son mayúsculos: una economía que necesita recuperar dinamismo, grandes déficits sociales y una ciudadanía golpeada por la inseguridad y la informalidad. El primer desafío prioritario es recuperar la seguridad sin debilitar el Estado de derecho, ya que la inseguridad ciudadana es la principal preocupación de los peruanos.
El camino a seguir para su administración será gobernar con eficacia sin debilitar la democracia, combatir al crimen organizado sin violar los derechos humanos, reactivar la economía sin desatender lo social, atacar la corrupción y completar los cinco años de su mandato.
Al asumir la responsabilidad, Keiko Fujimori declaró: “El Perú no necesita un gobierno que explique los problemas, sino uno que los resuelva”. Asimismo, señaló que “ha llegado el momento de acelerar las decisiones que el país espera desde hace mucho tiempo, con orden, eficiencia y sensibilidad humana”.